EXCLUSIÓN DISFRAZADA DE INCLUSIÓN: EL TESTIMONIO DE SOFÍA AMARILLA, UNA JOVEN DE ENCARNACIÓN QUE EXPONE LA DISCRIMINACIÓN LABORAL

Lo que para muchos puede parecer un gesto de “buena intención”, para Sofía Amarilla, joven no vidente de Encarnación, es una forma silenciosa y constante de discriminación.

Su historia no es una excepción. Es, según afirma, el pan de cada día para muchas personas con discapacidad que buscan una oportunidad laboral en igualdad de condiciones. “No es inclusión. Es discriminación maquillada”, sostiene con firmeza.

Sofía relata situaciones que se repiten: cambiarla de lugar sin consultarle, decidir que una entrevista “será muy larga para ella”, ofrecer simplificarle procesos “para facilitarle”. Actitudes que, lejos de ayudar, parten de una suposición dañina: creer que no es capaz antes siquiera de evaluarla.

Hace años que envía currículums. Hace años que se postula a vacantes. Hace años que asiste a entrevistas donde expone su formación, su experiencia y todo lo que puede aportar. Sin embargo, muchas veces la respuesta nunca llega. O el interés desaparece apenas su discapacidad entra en escena.

Y, según remarca, no es casualidad.

La mayoría de los trabajos a los que aplica podría desempeñarlos sin inconvenientes. En muchos casos, solo necesita un lector de pantalla: una herramienta básica, comparable a cualquier otro recurso profesional. Nada extraordinario. Nada imposible.

“El problema no está en mi falta de visión”, enfatiza. “Está en un sistema laboral que sigue cerrando puertas por prejuicio”.

Sofía insiste en que no se trata de un reclamo individual. Es una realidad que afecta diariamente a personas con discapacidad que buscan algo tan simple como una oportunidad justa.

“No queremos lástima. No queremos trato especial. Queremos competir en igualdad real”, expresa.

Su mensaje es claro y contundente: la inclusión no se declama en discursos ni en campañas. Se practica. Y mientras se siga decidiendo por las personas con discapacidad en lugar de evaluarlas por su capacidad y mérito, la exclusión seguirá disfrazándose de buenas intenciones.

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